Durante los días 13 y 14 de julio de 2026, nos reunimos en Bariloche, convocadas por el Consejo de Género del Observatorio de Derechos Humanos de Pueblos Indígenas y las coordinadoras de la estrategia de género de la Iniciativa Fvta Mawiza Puelmapu, pu zomo de los consejos zonales Lafkence, Xawvn Ko, Pewence, Wijice y Ragiñce Kimvn de la Confederación Mapuche de Neuquén junto a mujeres de comunidades mapuche de Río Negro, recibiendo a pu lamgen de Gulumapu de la Iniciativa Futa Mawiza Chile, a hermanas de los pueblos Wichi y Vilela de Argentina, y de los pueblos Maya Kaqchikel de Guatemala, Quechua Amazónico de Perú y Zapoteca de México, de la Iniciativa de Conservación Inclusiva; junto a compañeras educadoras, abogadas, investigadoras, trabajadoras de la salud y de la comunicación, integrantes de organizaciones feministas y de derechos humanos.
Nos reencontró en la Universidad Nacional del Comahue, Centro Regional Bariloche, la necesidad de compartir el estado de situación frente a un contexto de profundización de los extractivismos: petrolero, turístico, minero, forestal, agroindustrial, y de los megaproyectos hidroeléctricos y de transporte, entre otros, que continúan vulnerando derechos territoriales de nuestros pueblos, incrementando los niveles de racismo y criminalización con el avance de la ultraderecha, y debilitando formas de organización tradicional y comunitaria, así como el sostenimiento de la vida y su proyección.
Nuestros pueblos y territorios diversos, comparten la contaminación, la escasez y falta de agua, y el acecho de políticas que buscan privatizar y mercantilizar la tierra ancestral. La persecución, hostigamiento, empobrecimiento, criminalización, encarcelamiento y muerte de quienes resistimos son los mecanismos que implementan día a día, y cada vez más, los poderes económicos y políticos de los distintos países. Ellos buscan, además, individualizar y destruir a las organizaciones colectivas y comunitarias. Estas violencias no constituyen hechos aislados ni situaciones de “emergencia” para nuestros pueblos, sino procesos estructurales que se prolongan en el tiempo y afectan simultáneamente los territorios, los cuerpos y los vínculos comunitarios.
En este complejo escenario que nos ocupa día a día, las mujeres indígenas también nos enfrentamos a las violencias múltiples que nos atraviesan, que son las violencias machistas que se expresan en distintas formas: políticas, sexuales, físicas y económicas, y que impactan profundamente en nuestra salud, espiritualidad y equilibrio, y en la proyección territorial. Nombrar estas violencias y construir respuestas y estrategias colectivas es una de las preocupaciones que nos reunió en xawvn, porque es parte inseparable de la defensa territorial y del derecho de nuestros pueblos al Buen Vivir, y porque las mujeres indígenas hemos decidido hace tiempo luchar también en este frente. Porque al miedo y al silencio no volvemos nunca más. Coincidimos en que romper el silencio es un paso imprescindible, pero no suficiente. Uno de los principales desafíos que compartimos es construir y fortalecer herramientas propias para saber cómo actuar frente a las violencias, poniendo en valor y haciendo crecer nuestras formas de justicia, reparación y acompañamiento desde las comunidades. Reconocimos la importancia de seguir elaborando herramientas que dialoguen con nuestras autoridades, nuestros principios y nuestras realidades territoriales, sin reproducir acríticamente soluciones impuestas desde afuera.
Las experiencias compartidas mostraron también la fuerza política que las mujeres indígenas hemos construido durante las últimas décadas. Allí donde históricamente sostuvimos los cuidados cotidianos, de las familias, comunidades y organizaciones, hoy asumimos también responsabilidades de conducción política, defensa jurídica, comunicación, formación, educación propia, y fortalecimiento de nuestras instituciones. La participación de mujeres de distintos pueblos permitió reconocer que estos procesos no son aislados, sino que forman parte de una transformación más amplia protagonizada por mujeres indígenas en todo Abya Yala.
Conversar sobre las infancias indígenas también ocupó un lugar central en nuestro xawvn. Compartimos la preocupación por las marcas que dejan la violencia institucional, los desalojos, la militarización, el abuso sexual, la pobreza y el desarraigo en niñas, niños y adolescentes, viéndose afectado su cuidado integral. Ante esta problemática, coincidimos en que cuidar las infancias no significa únicamente protegerlas frente a las violencias, sino también garantizar que puedan crecer en comunidades donde la lengua, la memoria, la espiritualidad, la educación propia y los vínculos comunitarios sigan siendo posibles. Por ello reafirmamos el compromiso de seguir fortaleciendo procesos de formación, crianza y educación construidos desde nuestros propios pueblos y que ocupa principalmente a las mujeres.
Reafirmamos entonces, compromisos con los propios procesos que desarrollamos, destacando la necesidad de seguir fortaleciendo nuestras propias formas de justicia y búsqueda de reparación ante las violencias basadas en género. En esto reconocemos que las respuestas frente a las violencias requieren tiempo, recursos, formación y acompañamiento comunitario, y que siguen siendo procesos abiertos de aprendizaje colectivo.
Nos comprometemos también a seguir consolidando procesos de formación política para mujeres, jóvenes e infancias, desde lugares colectivos y disputando la lógica patriarcal que ha predominado en las representaciones indígenas.
Continuaremos en el camino de recuperar y fortalecer nuestras lenguas, los procesos de educación autónoma, y los diversos conocimientos que contribuyen directamente a la conservación ambiental de nuestros territorios. Seguiremos promoviendo las economías propias que protejan la soberanía alimentaria y económica de las comunidades; preservando las semillas, las aguas y los bienes comunes.
También seguiremos ampliando las alianzas entre pueblos indígenas, y las organizaciones feministas y de derechos humanos, reconociendo que las alianzas requieren revisarse en su andar. Compartimos la importancia de construir relaciones basadas en el respeto a la autonomía de los pueblos, evitando prácticas que no contribuyan a fortalecer la propia organización. Las alianzas que buscamos sostener son aquellas que reconocen nuestros procesos, conocimientos y libre determinación.
Este Xawvn también reafirmó que la confianza política se construye desde el afecto, la ternura y el cuidado mutuo. Creamos espacios de escucha donde se compartieron experiencias dolorosas y heridas personales que son también colectivas, porque se repiten una y otra vez en las trayectorias de mujeres de distintos pueblos y territorios. Nos llevamos de este Xawvn la posibilidad de sostenernos unas a otras, la alegría de sabernos acompañadas, y la certeza de que es desde estos vínculos que fortalecemos la confianza personal y colectiva.
En el cruento contexto que viven nuestros países con los gobiernos de ultraderecha, acordamos que ninguna organización podrá enfrentar sola los desafíos que el presente exige. Frente al avance de los extractivismos, del racismo, de las violencias patriarcales y de las políticas que buscan fragmentar nuestros pueblos, reafirmamos el valor de la trama que hemos venido construyendo las mujeres indígenas. Esa trama comenzó a crecer con las generaciones que nos anteceden, las mayores presentes, y las que ya no están, por lo que seguiremos organizándonos para defender la vida, los territorios y el sueño de construir pueblos libres de violencias.
NO a la Ley de Inviolabilidad de la propiedad privada = a ley de extranjerización, en Argentina.
NO a la modificación de la Ley Indígena y régimen de tierras, en Chile.
Organizaciones participantes y firmantes:
Consejo de Género del Observatorio de Derechos Humanos de Pueblos Indígenas. Iniciativa Fvta Mawiza-Puelmapu.
Pu Zomo de los Consejos Zonales Lafkence, Xawvn Ko, Pewence, Wijice y Ragiñce Kimvn, de la Confederación Mapuche de Neuquén.
Comunidad Mapuche Chewelche Wenu Ñirihuau Kurru Leufu.
Colectiva Feminista La Revuelta.
Asociación Sotz’il
Alejandra Ciriza, filósofa feminista, integrante del Colectivo Juicios Mendoza Movimiento Nacional Campesino Indigena
Na’ Nechepa.Organización de Base indígena Equipo Latinoamericano de Justicia y Género Futa Mawiza Kurarewe
Futa Mawiza Panguipulli Complementariedad pu che Futa Koyagtun koz koz
Coordinación Mercados Walung kurarewe Agrupación de mujeres Waka mawiza Asociación Winkul mapu
Lof Reigolil
Federación Nativa del Rio Madre de Dios y Afluentes-FENAMAD
Amalin Ramos Mesa, abogada e investigadora (Proyecto Mujeres mapuche en el acceso a la justicia para combatir violencias intracomunitarias)
Romina Pighin, socióloga e investigadora (Proyecto Mujeres mapuche en el acceso a la justicia para combatir violencias intracomunitarias)
Florencia Trentini, CONICET-Universidad Nacional de Quilmes
Maria Marta Quintana, IPEHCS-CONICET-UNCO
Lof Lafken Winkul Mapu y Machi Betiana Coluan Nahuel
La Tercera
***
Este encuentro contó con el apoyo de la Iniciativa de Conservación Inclusiva-Conservación Internacional y de Women Win.
Las fotos son de Carolina Blumenkranc










































